Nombre de proyecto: "El arte de una vida".
""El arte de una vida" es un proyecto que inicié en el 2018, cuando todo era más luminoso y brillante, cuando las posibilidades parecían infinitas y nuevas. Han pasado años desde entonces, cuando con apenas 15 años y un proyecto escolar, comencé a retratar pequeños momentos de mi vida que me hacían feliz, recuerdos, memorias, fugaces, para poder tenerlos de recuerdo y hoy, aprovechando este trabajo vuelvo a retomarlo para reflejar como he cambiado y evolucionado desde entonces. Podría subir imágenes bellas, que era lo que estaba acostumbrada a retratar, sin embargo, sería la típica belleza superficial de la que carece el arte, por eso he decidido subir estas fotos que simbolizan puntos importantes en mi vida y que desearía pudieran conocer de ella. Aquí no hay rostros, solo imágenes y objetos, porque esos rostros que pertenecieron algunas vez a esas fotos, son hoy en día para mí desconocidos y los objetos, aunque vacíos, hacen el paso del tiempo incaducable, así que deseo que lo disfruten esta galería de pasajes cortos de mi vida.

Este representa mi día a día en penúltimo año, mi esfuerzo. Estudiaba a una hora, debía entrar a las 7 y salía a las 6, era complicado, pero tuvo muchos días felices, exploré ese año más de lo que había hecho toda mi vida.
Aún recuerdo el inicio y mucho más el final, este fue el medio. Estudiaba periodismo, practicábamos y tenías uniforme para eso, me cambié, pero olvidé mi polo, le conté a mi amiga y lo buscamos desesperadas, habían figuras de animales en el jardín y el auxiliar lo encontró y lo colgó, EN MEDIO DEL COLEGIO, lo encontramos, me cubrió, lo guardé, pero antes le tomé una foto, fue un momento comiquísimo e inolvidable, mucho más siendo un día tan lindo y soleado.
Con respecto a este mural, una pesadilla. Era delegada de mi salón y teníamos que hacer un mural, nos dieron dos meses, lo hicimos cuando quedaban dos semanas, casi exploto, mas nos divertimos muchísimo, nos acercamos más y reímos todo el tiempo, al final logramos eso y fue nuestro esfuerzo consumado finalmente, me sentí muy orgullosa de mi salón y de lo que logramos y ese tiempo compartido, no me lo quita nadie.
Este era el tarifario de la feria del libro, es la primera a la que fui, mi madre no me compraba libros, mas mi madrina sí me apoyaba, ese día conocí un autor, vi tantas cosas, mi madrina me compró mi primer libro de vida joven - adulto, exploré muchas etapas con ese libro, hoy en día es mi favorito y consuela cada una de mis penas, fue un día insuperable.
Este fue el trabajo final de matemática, me iba mal y esto debía salvar mi nota, lo hice con un compañero con quien no hablaba mucho, fue una locura, un tanto incómodo, yo lo decoré, me ayudó a resolver los problemas, era complicado porque el nivel de dificultad era alta, sacamos 20, pero fui a vacacional, sin embargo, lo disfruté mucho.
31 de octubre de 2019, ese día nos quedamos hasta las 8 por un taller, nadie quería ir a la escuela, así que fuimos pocos, el profesor nos narró historias de terror de H.P. Lovecraft. Al final de taller de habilidades blandas, intentando hacer lo mejor por temor a hablar, resultó que había sido la mejor de mi salón, me dieron un premio en frente de toda la escuela y me todos me aplaudieron, ese día fue muy feliz para mí y aún guardo los plumones que gané ese día, mis amigos me abrazaron, sin duda es un recuerdo muy memorable.

El año acabó, llegó la pandemia, todo se complicó y fue en picada, regresé a la escuela en la que había estado toda mi vida y donde apenas tenía un amigo, después de regresar parecía una desconocida total para todos los que me conocían, llegó mi graduación, después de 11 años de estudios, por fin había terminado, a pesar de todo, era mi momento, mi primera fiesta de promoción, pero tampoco la tuve. Quedamos en hacer recuerdos de promoción, cuando llegué, las miradas fueron despectivas y el ambiente gélido, me sentía una extraña, me sentía sola y olvidada, pero mi hermana me acompañó y me apoyo todo el rato, el paisaje era hermoso y decidí tomar una foto, a pesar de que ese día fue terrible y me di cuenta que apenas me valoraban, el día no fue una perdida total, es un recuerdo nostálgico y simboliza el sincero aprecio que mi hermana siente por mí. Es algo que siempre valoraré.
Y cerramos otra etapa, de cambios, de risas, de locuras y tristezas, pero de necesidad, una transformación completa de un par de años, así pasamos a crecer y a vivir, un poco más cada día y llegamos al presente, a ese punto, a la realidad y a este nuevo comienzo en el instituto.